viernes, 22 de enero de 2016

Tema 2. Reorganización de las escuelas para adolescentes. La educación secundaria en Inglaterra en el periódo de entreguerras.

En  estricto  sentido,  el  periódo  intermedio  entre las dos guerras mundiales  comprende de 1919 a 1939; Sin  embargo,  el  tema  se estudia  a partir  de  1926  porque  en  este año la  publicación del Informe Hadow3 marco un hito  en el proceso de  conformación de  la escuela para  los  adolescentes  en  Inglaterra. El  tema  se  extiende  de  1939 a  1944,  lapso en que se  desarrolla la  Segunda  Guerra Mundial y  durante  el cuál el  informe  se  enriqueció con nuevas  propuestas.  Aunque  Inglaterra  esta  integrada  al  Reino Unido  (Irlanda  del Norte,  Gales,  Inglaterra  y  Escocia),  este  tema  se  ha  limitado  sólo a la  experiencia específica de los ingleses en la organización de la educación secundaria.

 A lo largo  de  cuatro décadas, los ingleses  enfrentaron una serie  de  procesos  sociales  y económicos  de  los que  derivo  la  reorganización  de  la  educación  para los  adolescentes. El tema  permite analizar  los antecedentes de  la  reorganización  de  la escuela secundaria,  la emisión de varios  informes  o decretos  y la  expedición de  la  Ley de  Educación de  1944, que declara la universalización de la educación hasta los 15 años.

El  antecedente  de  la  reorganización  se  ubica  a finales del siglo XIX y se desarrolla  en paralelo  a la  conformación  del sistema  educativo  inglés,  ya que antes  de  estas iniciativas de organización  existía  una  gran  diversidad de  escuelas que,  por lo  general,  estaban dirigidas a  atender la  educación de acuerdo  con la  posición  social  de los alumnos y  no propiamente a  las necesidades de  formación  durante la  adolescencia. Fue hasta 1902 cuando el  país  integro el  sistema  educativo  nacional  al  transferir  a las autoridades locales  la responsabilidad  de  conducir  la  educación,  en  particular la  primaria y  la  secundaria. Sin embargo,  esta  medida  fue  insuficiente  en  materia  pedagógica  y  administrativa  para desarrollar específicamente la  formación  postelemental, dadas  las  carencias de  la  época y  la magnitud de la tarea.

Durante  la  Primera Guerra Mundial, las experiencias vitales por las  que atravesó la población inglesa -que  en general  contaba  con  educación elemental- propiciaron  una mayor valoración y aprecio  por el  papel de  la  educación que, al  término  de  la  guerra en 1918,  servirían para  que  cobrara impulsó  mediante  la  ley o  Decreto Fisher4.  "Educación para  todos", lema  democrático  surgido  en  ese año,  resume  las  aspiraciones  de  la sociedad  que  exigía  abrir  la  secundaria  para  que  dejara  de  ser privilegio  de una minoría y que  el  conjunto  de la  población  adolescente  recibiera educación secundaria hasta  los  14 años  y  se  ampliara  su  cobertura,  además  de  que  se revisara  la  calidad  de  esta  educación impartida a los hijos de las clases populares.

 En  1926  se  dio  un  paso  decisivo  en  la  reorganización  de  la  educación  secundaria  inglesa. El país  estaba  inmerso  en  un cambio  democrático  y terminada la  posguerra  la  sociedad inglesa vivía  lo  que  un  historiador llamo  "los  años  dorados". Nuevos  actores sociales como los sindicatos,  los obreros y  las mujeres, así como  el  resurgimiento  de  partidos políticos  y  su alternancia  en el  poder,  con nuevos estilos  de  relación  entre  ellos  y  nuevas propuestas  de  cambio,  generaron  en  la  necesidad  de  retomar la  tarea educativa  y, específicamente, conformar la escuela  para  los adolescentes.  El Informe  Hadow, publicado en ese  año,  proponía  una nueva  organización de  la educación  secundaria, programas  de  estudio  distintos y otra  secuencia de grados  para la  escuela que  se  cursara después de  la  primaria, dándole un nuevo  significado y  perspectiva  a  la educación secundaria.

Se  establecía, en  esa  medida,  una  diferenciación  clara entre la  primaria  y la secundaria, porque  señalaba  que la  primera debía  concluirse a los 11 años y  después de  esta edad debía  asistirse a la  segunda  que  finalizaría entre  los  14  o  15  años, aunque ambas  debían verse  como  parte  de  un mismo  proceso.  Propugnaba  por  una  escuela  que  se adaptara  a las necesidades  y logros  de  los  individuos de  entre  11  y  15 años  porque, principalmente en  este  rango de  edad,  los seres  humanos  experimentan  cambios en  su  vida que la escuela  debía considerar.  Abolía  la  antigua orientación de la educación  postelemental  que  se

estudiaba de  los siete  a  los 14  años. Tomaba  en  cuenta  los decretos anteriores,  como  el  de 1902,  mediante  el  que se habían creado  escuelas secundarias  municipales  y aprovechaba o  reordenaba,  en  general,  lo  que existía  hasta  ese momento  en  materia de educación para los adolescentes.

 Del  Informe Hadow  destacan  dos finalidades  importantes:  la  ampliación de  la  cobertura  y la  proyección  de tres tipos  de  escuelas  secundarias.  En la lógica de  la  reorganización, para  lograr  la  primera  finalidad,  se requería  de la  segunda,  es  decir,  una mayor oferta que permitiera  a  los adolescentes realizar  sus estudios  secundarios,  partiendo  de sus capacidades  individuales  en  cualquiera  de los  tres  tipos  de  escuelas,  con la  seguridad que  tendrían el mismo  valor  social. El  criterio  que  regia  cada tipo  de escuela  secundaria  se basaba en el perfil formativo  que  pretendía  lograr: la  grammar school  tenía  un  programa predominantemente literario  o  científico; la  escuela  moderna  se reorganizaba  como  una escuela  de  corte "práctico", aunque  no  necesariamente  vocacional,  y la  senior  classes, conformada  por cursos  para  que los niños de  escuelas elementales  -que  no  asistirían  a una  grammar school  o  a  una  escuela moderna- pudieran continuar  estudios  posprimarios. Para  determinar  a  que  tipo  de  escuela  secundaria ingresarían,  los adolescentes presentaban  un  examen que los  seleccionaba  según sus  capacidades,  habilidades  y conocimientos.

A lo  largo  de  una década,  las dificultades  encontradas al poner  en  práctica  las resoluciones  del Informe  Hadow  consistían en:  a)  el  reordenamiento  de  las  antiguas escuelas  existentes,  tanto  en  lo administrativo,  como al  tratar de  desarrollar la  nueva concepción  de  educación; b)  la falta de  presupuesto  para  crear  nuevos  planteles,  y  c)  el traslado de los estudiantes de sus casas a las escuelas, sobre  todo  en las  zonas rurales. Aún así,  la  reorganización continuó y  fue  apoyada en  1936  mediante  un decreto  educativo cuyo fin era atender estos problemas.

En  1938,  con  la publicación del  Informe  Spens5 el  Informe Norwood6  o  Informe  sobre  la educación secundaria  y  en  1943  con se avanza  y  enriquece el  camino señalado por  el  Informe  Hadow.  Durante  estas etapas  del  proceso  de  reorganización  de  la  educación  para los  adolescentes,  la sociedad  inglesa  debatió  los siguientes aspectos:

a) La educación diferencial  para  los  adolescentes.  La  oferta  diferenciada  dio  la  pauta  para discutir en torno a:  la  organización y  relación  entre las escuelas secundarias según su tipo, instituido  en  1926;  la  paridad  entre  las  escuelas  secundarias  de  diverso  tipo  para  que tuvieran el mismo valor  académico  y social  y  fueran  aceptables  para  todos;  la  posibilidad de  crear  una secundaria  multilateral  que  formara en un  sólo  plantel,  mediante  un tronco común capaz  de despertar vocaciones,  e incorporara  a sus aulas a todos los adolescentes  y  posteriormente  los canalizara a  las  diversas especialidades  dentro  de  la misma  institución.

b) Los  fines de la  escuela  secundaria.  En relación  con este aspecto los debates  giraron en torno a:  los  propósitos de la educación  secundaria,  independientemente  de que tipo  se tratará; la  adecuación  de  los programas escolares  y  la  libertad  de elección de  los temas de  estudio;  el  contenido  de  la  educación secundaria  basado  en  la  actividad  y  la experiencia  del alumno  más  que  en  la  acumulación de  datos y  conocimientos;  y  la correspondencia entre contenidos, intereses y necesidades de los adolescentes.

 c) La  acreditación  de  los  estudios.  Un aspecto  muy  discutido  y  no  concluido fueron  los exámenes y  el  nivel  de  conocimientos a  evaluar; asimismo,  la  crítica  a  las  grammar schools  que se orientaban por el  logró  del  certificado escolar y  la  preparación  del ingreso  a los estudios  superiores;  la tradición de  que  al  evaluar para  otorgar un certificado  escolar,  se privilegiaba  la acumulación y memorización  de  conocimientos;  y  la obtención de  becas  para continuar estudios universitarios o profesionales.

 d)  La educación secundaria  técnica.  Se concibió  la posibilidad  de  crear la  formación técnica  para  los jóvenes  tanto  en  secundarias como  en preparatorias, como un  nuevo  tipo de educación.

Para  1938,  cerca  del  65% de  alumnos  de  11 años  de  edad  estaba  en  escuelas reorganizadas7.  El  país  tenía  programado  elevar  la  edad  de  egreso  hasta  los 15  años  y alcanzar  esta  meta  en  1939,  pero  los  acontecimientos  mundiales  frenaron el  ritmo  de avance  y  lo  obligaron a posponer  la tarea  de  ofrecer una  educación secundaria para todos los adolescentes.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario